饾檧饾檳饾檮饾檪饾檲饾樇饾檸 饾樋饾檧 饾檱饾樇 饾檭饾檮饾檸饾檹饾檴饾檷饾檮饾樇 EL ENIGMA DE MOHENJO DARO
饾檧饾檳饾檮饾檪饾檲饾樇饾檸 饾樋饾檧 饾檱饾樇 饾檭饾檮饾檸饾檹饾檴饾檷饾檮饾樇
EL ENIGMA DE MOHENJO DARO
Fue una ciudad de la antigua cultura del valle del Indo. Sus ruinas se encuentran en territorio del actual Pakist谩n.
Se desconoce su nombre antiguo. El actual nombre Mohenjo Daro significa literalmente ‘mont铆culo de la muerte’. Fue habitada durante el tercer milenio antes de nuestra era (entre el 2600 a. C. y el 1800 a. C.) a orillas del r铆o Indo.
Fue uno de los primeros y m谩s importantes asentamientos urbanos del mundo, existente al mismo tiempo que las civilizaciones de Mesopotamia, Caral, el Antiguo Egipto, y Creta.
Probablemente un cambio en el curso del r铆o provoc贸 el abandono de la ciudad.
En 1920, el arque贸logo brit谩nico John Marshall descubri贸 estas ruinas urbanas y describi贸 por primera vez la cultura del valle del Indo.
Mohenjo-Daro fue muy probablemente una de las mayores ciudades de la antigua cultura del valle del Indo, tambi茅n conocida como cultura Harappa, por la ciudad de Harappa, otra importante localizaci贸n del valle del Indo, ubicada a 570 km al noreste de Mohenjo-Daro en el Panyab (Pakist谩n).
En su apogeo, Mohenjo-Daro fue la ciudad m谩s desarrollada y avanzada del sur de Asia, mostrando una ingenier铆a (con pozos, avanzados sistemas de desag眉e y ba帽os en las casas) y planificaci贸n urbana muy sofisticados para su 茅poca.
Algunos estudiosos opinan que los sumerios, establecidos en Mesopotamia (que inventaron la rueda en el 3500 a. C. y la escritura en el 3300 a. C.) no tendr铆an un origen completamente aut贸ctono, sino que tendr铆an influencias de la cultura Harappa, representada por enclaves como Mohenjo-Daro (que alcanz贸 su apogeo entre el 2600 a. C. y el 1800 a. C.)
Los escasos registros gen茅ticos de los sumerios ("cabezas negras") obtenidos hasta la fecha apuntan tambi茅n en ese sentido, una proveniencia nor-india.
Es un lugar tan abrasado por el Sol que sus ladrillos de adobe arden, el 26 de mayo de 2010 se registr贸 en Mohenjo-Daro un r茅cord de temperatura, de 53,5 grados Celsius (128,3 °F).
Aquella fue una cultura que, habiendo superado necesidades vitales tales como la alimentaci贸n, emprendi贸 la ardua labor de crear una religi贸n y una escritura para que 茅sta permaneciera de forma imperecedera en la superficie rugosa de tablillas de arcilla o barro cocido.
La cercan铆a al majestuoso r铆o Indo que nace en el monte Kailas, en los altos Himalayas, atravesando las afiladas gargantas de los montes Karakorum, llega hasta aqu铆 convertido en el r铆o caudaloso y descomunal que es. Ello seguramente propici贸 que esta civilizaci贸n avanzara m谩s r谩pido que el resto, y que pronto comenzara el trasiego cultural y comercial con otros pueblos de latitudes m谩s o menos lejanas.
Una evidencia de aquella prosperidad son los graneros construidos en la ciudadela, probablemente la sede de los gobernantes y administradores de la ciudad. S贸lo quedan las macizas plataformas de ladrillo que les serv铆an de base, pero es posible deducir que en Mohenjo Daro se guardaban no menos de cinco mil toneladas de cereal.
Son la 煤nica muestra de grandes edificaciones; no se han encontrado ruinas de templos, lo mismo que no han aparecido estatuas de dioses o representaciones que sugieran un culto establecido. ¿No han tenido suerte los arque贸logos? ¿O acaso esta cultura estaba tan evolucionada que carec铆a de religi贸n oficial?”.
Pero lleg贸 el momento de su desaparici贸n, y esa dio comienzo cuando “empujados por el fr铆o y por el hambre, el pueblo indoario, hasta ese momento repartido en torno al mar de Aral, se puso en marcha hacia el sur, en un camino de conquista y supervivencia.
Lo que atrae al gran n煤mero de investigadores y entusiastas de los enigmas, son unos curiosos sellos (m谩s de cuatro mil hallados hasta la fecha) en los que aparec铆an, por un lado, unos curiosos caracteres que poco despu茅s, al ser comparados por notables epigrafistas con la misteriosa escritura rongo-rongo de Isla de Pascua, al menos hasta lo estudiado hab铆a m谩s de 150 s铆mbolos exactamente iguales. ¿Acaso los nativos pascuenses, que nada ten铆an que ver con los polinesios que hoy la habitan, y cuyos rasgos eran indoeuropeos, proced铆an de esta regi贸n del subcontinente asi谩tico? Pero hubo m谩s, porque en dichos sellos tambi茅n se pod铆an observar una suerte de grandes b贸vidos, caballos, cabras, alg煤n rinoceronte… y criaturas con un s贸lo cuerno que parec铆an representar al m铆tico unicornio.
As铆 que queda la interrogante, es el airoso caballo de crines o es el idealizado y elegante unicornio que aliment贸 la fantas铆a medieval, o se trata de el famoso ‘asno indio’ citado por los eruditos.
Es el verdadero unicornio; un b贸vido macizo y pesado, sin la solemnidad del ceb煤 ni la gracia del ant铆lope, al que la naturaleza dot贸 de un s贸lo cuerno que ni siquiera era recto. Es evidente que ya no existen, pero parece evidente que hace cinco mil a帽os a煤n quedaban algunos en la cuenca del valle del Indo”.
Comentarios