LOS CUERVOS

 LOS  CUERVOS.

                      

Vivíamos a una cuadra del cementerio municipal , era común escuchar y ver cosas extrañas cerca del lugar, una noche mi hermana y yo no podíamos dormir, era una de esas noches  dónde la inquietud era sinónimo de que algo estaba apunto de suceder, a veces hay presentimientos en  la mente de algunos seres humanos , pues esa noche parecía anunciarnos un mal presagió, mi madre siempre nos dejaba una vela encendida en nuestra habitación, ya que mi hermana le tenía miedo a la oscuridad, pues de repente la luz de la vela se apagó, era como si alguien de un solo soplido la hubiese apagado, luego algo  soplo en mis oídos, yo me tire de la cama al suelo y grite muy fuerte ¡ Mamá mamá mamá ! Mi madre salió corriendo hacia nuestra habitación, prendió la linterna y mi hermana no estaba en su cama, mi madre comenzó a buscar por todos lados y no la encontró, derrepente escucho unos gritos aterradores en las afueras de nuestra casa, se escuchaban en dirección al cementerio ,mi madre corrió a toda velocidad hasta el lugar y en efecto era mi hermana que había salido corriendo de la casa hasta el cementerio y ahí estaba un horrible perro negro con los ojos bien rojos como brazas el animal se lanzó sobre mi hermana y la destrozó sin dar nos tiempo a nada ,  era espeluznante y desgarrador escuchar los gritos de mi hermana siendo devorada por aquel macabro animal, luego de eso el maldito animal se dirigió hacía nosotros, mi madre me dijo ¡ Corre corre Javier ! Corrí sin mirar atrás como alma que llevaba el diablo, cuando sentí mis piernas estaban temblando y mi corazón palpitando sin parar, pero lo más cruel fue escuchar a lo lejos los gritos de dolor de mi madre muriendo a manos de aquel maldito ser del Inframundo, cuando llegue a casa le dije a mi abuelo lo que había sucedido, estaba destrozado y al día siguiente fuimos con mi abuelo y mi tío Juan al cementerio a buscar a mi madre y hermana , cuando llegamos ¡ oh por Dios era horrible ver aquella escena ! Mi madre y mi hermana habían sido despedazadas con lujo de barbarie, mi abuelo no lo podía creer ¡ Ho Dios mío , no no no porque porque ! ¿ Que cosa pudo hacer ésto y porque ?  Todo el pueblo estaba desconcertado con esas terribles muertes, con mucha tristeza y dolor enterramos a mi madre y mi hermana, a los pocos días de eso encontraron a don Felipe el cantinero muerto en una barranca, le habían destrozado todo el rostro, la ola de muertes se había propagado por el lugar, las personas ya no salían ni a la calle  ,el terror se había apoderado de sus almas,

Un día en la madrugada ví unos pájaros tiernos caer de un nido, me acerqué para ver los de cerca, ¡ Wow eran dos hermosos cuervos tiernos ! La madre los había abandonado a su suerte, yo los recogí y los lleve a casa y los cuide por dos largos meses, crecieron y se hicieron muy grandes, las personas se sorprendían porque dónde quiera que yo iba me acompañaban, un día en la noche se escuchó como si alguien forcejeaba la puerta  mi abuelo se levantó a ver de qué se trataba y era como un enorme perro negro rasguñando la puerta, el animal aullaba de una forma muy espeluznante, que lograba ponerme los pelos de punta, el abuelo saco su rifle disparó en dirección a donde estaba el abominable ser, pero esté con todas sus fuerzas se lanzó arriba del techo y logro entrar a nuestra casa, al abuelo se le cayó el rifle de las manos, la bestia infernal se paró frente a nosotros y nos miró muy fijamente a los ojos, cuando ya estaba apunto de atacarnos mi abuelo me abrazo y solo cerramos los ojos , pensando que ese sería nuestro último momento juntos, de repente un enorme papaloteo se escuchó y luego de eso un enorme estruendo dentro de la casa ,el abuelo abrió los ojos y busco la linterna para alumbrar y ver qué era lo que estaba pasando y ¡ oh Dios eran los cuervos que estaban atacando a ese horrible ser de la noche, lo picotearon a más no poder , sin darle tiempo a nada, le sacaron los ojos y le desgarraron el rostro, el maldito ser de la oscuridad se tiró por la ventana en su desesperación cayó ensartado en un arpón que el abuelo había dejado afuera, en unos cuantos minutos las campanas de la iglesia daban las 5 de la mañana, y mi abuelo se dirigió a ver por la ventana y mayor fue nuestra sorpresa, cuando encontramos a don Samuel el curandero muerto frente a nuestra ventana, muchas personas dijeron que don Samuel había pactado con el rey de las tinieblas, vaya tu a saber, yo lo único que sé, es que los protagonistas de está Maravillosa Historia son mis " benditos cuervos " sin ellos yo no estaría contando el cuento🖤.


Derechos de autor : Luz de Luna

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