MALDICIÓN FAMILIAR

 MALDICIÓN FAMILIAR


-Sara, deja de jugar debes cumplir con tus lecciones, sabes que eres alguien especial, no debes perder tu tiempo con niños bobos!

Así la llamaba su abuela Rita cada tarde que Sara se arrancaba de casa para salir a jugar con sus amigos.

Sara era un niña como cualquier otra aparentemente, muy extrovertida y divertida, a pesar de haber quedado huérfana a un par de meses de haber nacido, pasó a cargo  de su abuela quien la llevó a vivir a un remoto pueblo lejos de las grandes ciudades, era algo estricta con ella ya que debía cumplir con una misión especial.

Cada tarde al volver del colegio Rita le daba lecciones de magia, pócimas, rituales, sacrificios, etc... Pero en lo que mas énfasis ponía era en las lecciones de liberación y protección de demonios. Sara no entendía porque debía aprender ese tipo de cosas, quería tener una vida normal, pero no se atrevía a contradecir a su abuela.

Al pasar los años Sara se convirtió en una hermosa señorita, su piel blanca y su cabello rojizo llamaba la atención de cualquier joven que la viera, tuvo muchos admiradores pero nadie se acercaba a causa de los rumores que circulaban en el pueblo de que ella y su abuela eran malvadas brujas.

En una ocasión llega al pueblo un forastero quien no conocía de esos rumores y al verla quedó automáticamente flechado por la belleza de Sara, ella por su parte también sintió cierta atracción por aquel enigmático joven. Fue de esta manera que ambos comenzaron una relación primeramente en secreto.

Franco era un joven muy guapo, amable y con buen sentido del humor, pero escondía un terrible secreto, al igual que Sara también tenía una misión la cual lo llevó a ese pequeño pueblo, él pertenecía a la familia Famer de un linaje muy antiguo de magos practicantes de magia negra. Cuando él era solo un niño su familia conjuntamente con la familia Nid   hicieron   un rito en el cual invocaron demonios para pedirles que incrementaran su poder en la magia oscura, pero algo salió mal y la familia Famer traicionó a los Nid, entregándolos en sacrificio para obtener los favores de los demonios surgidos del averno. De la familia Nid sólo se salvaron Rita y la pequeña Sara, quienes debieron desaparecer ya que mientras quedaran sobrevivientes de su familia los Famer no podrían completar el conjuro ni obtener la magia deseada la cual pactaron con los demonios.

A Franco se le encomendó la misión de encontrar a las dos sobrevivientes, y éste efectivamente logró encontrarlas, sin saber quienes eran aquellas mujeres compartió con ellas se enamoró de Sara y se sentía a gusto con Rita, al pasar el tiempo se había ganado la confianza de las mujeres quienes le revelaron su verdadera identidad y su verdadero apellido el cual habían cambiado al llegar al pueblo. Franco al enterarse sintió satisfacción de haber cumplido la misión pero también un gran tristeza al saber que debería sacrificar a su amada.

Pasaban los días y aún no se decidía en qué decisión tomar, luchar por su amor y desaparecer con ella a algún lugar donde nadie sepa de ellos, o bien terminar con el linaje de los Nid y salvar a su familia que vivía atormentada por los demonios por no haber cumplido con el sacrificio a cabalidad. Su mente y su corazón era un lio en esa guerra entre el amor y el honor que no lo dejaba dormir. Cada noche se la pasaba en vela tratando de encontrar una solución.

Cierto día en que Sara lo vio tan abatido le preguntó qué le sucedía, franco no pudo ocultar lo que pasaba y le contó todo. Sara estaba estupefacta, su abuela jamás le había contado nada de ese rito y tampoco le había dicho como habían muerto sus padres, cada vez que ella le preguntaba, Rita solo le respondía que no hiciera  preguntas de las cuales no estaba preparada para asumir la respuesta.

En un principio ambos estaban agobiados no encontraban una  solución que pudiera beneficiar a todos. Por lo que decidieron que sólo buscarían una salida  para ellos. Fue así que Sara puso en práctica las lecciones de invocación de Rita.

Franco y Sara se reunieron en un bosque, sacrificando a una cabra hicieron una invocación a Mefistofeles después de Satanás, es el jefe más terrible del Infierno.

Cuando éste apareció le pidieron terminar con la maldición que cargaban ambas familias, pero no sería tan fácil.

-Solo pueden liberarse de la maldición si me entregan su linaje, ustedes eligen a quienes entregarme, sus ascendientes o descendientes.

Sara y Franco se tomaron unos minutos en decidir, si optaban por entregar a sus ascendientes se quedarían sin familia, Sara perdería a su abuela y Franco a sus padres, pero si decidían por sus descendientes deberían entregar cada hijo que engendraran.

Al cabo de unos minutos decidieron que sus familia ya habían vivido lo suficiente, además todo esto lo habían provocado ellos, así que, ¿Por qué hacer pagar a sus futuros hijos inocentes que nada tenían que ver con esos pactos?

-Te entregamos a nuestros ascendientes, pero liberanos del pacto creado por nuestros padres. Dijo Franco con seguridad.

-Está bien los libero, pero son ustedes quienes deben quitarle la vida a sus ascendientes, clavándole esta daga maldita en el corazón. Aceptan el trato?

Sara dudó un momento, no se atrevía a clavarle esa daga a su abuela, pero Franco la miró a los ojos y le dijo firmemente.

-ellos se lo buscaron, no sientas remordimiento!

Sara asintió con la cabeza, tomaron la daga entregada por Mefistofeles y aceptaron el trato.

Llegaron a casa de Rita, Sara la abrazo con los ojos llenos de lágrimas, Rita ya sabía lo que haría, solo la miró a los ojos  y luego vio la daga y le dijo.

-Hija se valiente y haz lo que debas hacer, yo ya viví lo suficiente y fui muy feliz contigo, tu mereces ser libre, no sientas culpa. Solo hazlo de forma rápida.

Te amo hija

Diciendo esto fue que sintió la fría daga atravesando su corazón.

Sara sintió que parte de ella igual moría al ver los ojos de su abuela apagándose luego de soltar una última lagrima brillante, pero comprendió que era lo mejor para todos.

Luego emprendieron el viaje hacia donde vivían los padres de Franco los cuales estaban preparados para tal ataque y enfrentaron a Franco tratándolo de traidor e invocando a los demonios que aún estaban con ellos, pero Sara que aprendió muy bien las lecciones de Rita pudo atacar con su magia a los demonios y proteger a Franco el cual en un descuido de sus padres logró clavarles la daga en el corazón.

Ya estando ambos liberados de aquella maldición heredada por sus padres, se sintieron tranquilos y esperanzados de poder formar una familia juntos en armonía y sin los miedos de volver a ser atacados por demonios que le cobraran favores que ellos no pidieron.


Fin


Jacqueline Sandoval 🌹

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aquieta el ruido de la mente

LA VIDA NO ES PARA LLEVAR, ES PARA COMER AQUÍ🥙🍱🍷...

RELATO DE SUSPENSO Y TERROR.