EQUILIBRIO
EQUILIBRIO
Todo el tiempo estamos buscando el equilibrio en nuestras vidas para así ser felices. Sin embargo, ¿te imaginas cómo podría ser equilibrado el día sin la noche?, ¿o cómo puede equilibrarse el blanco sin el negro?
Siempre huimos de nosotros mismos, de nuestra oscuridad y de lo que no nos gusta de nuestro ser, pero piensa: ¿qué seríamos sin eso?
¿Cómo crees que sea la naturaleza? ¿Buena o mala? De seguro pensarás que buena, por sus creaciones tan hermosas que vemos en el mundo, ¿pero qué pasa con aquellos desastres naturales que acaban con toda una ciudad o las escenas tan salvajes que podríamos ver en el mundo animal?
La naturaleza nunca ha pretendido ser ni buena ni mala: solo es... Y así también nosotros, no es que queramos ser buenos o malos, la vida misma nos empuja por diferentes caminos a cada quien, creando diferentes tipos de acciones y reacciones, pero no es que nuestras acciones sean buenas o malas: solo son.
Deja de juzgarte a ti y a los demás y vivirás mucho más tranquilo. No huyas de tu propia oscuridad; por el contrario, confróntala. Cuando vemos nuestra oscuridad, estamos dándole oportunidad de que se ilumine y aceptar lo que somos.
🌿 Equilibrio y armonía..
El equilibrio entre los demas y "el yo" se basa en el acierto de tres aspectos de armonía: la capacidad para desconectar, conectar y reconectar.
Cuando desconecto mis pensamientos de las influencias de fuera, dando un paso atrás a las acciones y las palabras, entonces puedo entrar en el silencio y conectar con el yo.
Para conectar con el yo, uso el pensamiento: Om Shanti. Este pensamiento es la corriente que activa mi fuente eterna de paz y las cualidades que emanan de mi paz. El primer paso en la meditación es siempre conectar con el yo: lo que llamamos el paso al interior.
El siguiente paso en meditación es vertical, en el que, en un segundo, mi concentración conecta mi mente con la Fuente Suprema de Paz y armonia.
El silencio y el amor dan a la mente alas para evadir la fuerza de la gravedad y volar y unirse con Él, el punto más puro de energía del Universo. Esta conexión vertical desde el punto del yo, el alma, hasta el punto del universo, el Alma Suprema, da a la mente energía nueva y fresca.
Esta energía fresca es poder divino y espiritual y no puede encontrarse en un ser humano ni recibirlo de él. Por lo tanto, si yo deseo recargarme a mí mismo, para redescubrir y restaurar el equilibrio y armonía originales de mí mismo, el segundo movimiento que hará mi mente debe ser vertical.
Hoy en día, cuando el ser humano busca amor, sentido y objetivos, se conecta en primer lugar horizontalmente en vez de verticalmente. Eso lleva a una mayor pérdida de energía y, finalmente, a la insatisfacción y al vacío. La conexión vertical libera al yo de convertirse en dependiente de alguien más y de tener demasiadas expectativas.
Sólo después de la conexión vertical, puede haber la conexión horizontal con los demás, es decir, con lo externo.
El movimiento horizontal puede llamarse “reconexión”. Cuando hemos dado los otros dos pasos (primero hacia dentro y luego hacia arriba), reconectamos con los demás sobre la base de la apertura y el compartir, en vez de basarnos en el egoísmo y el deseo.
En este punto, hay una verdadera relación que es respetuosa y equilibrada, más que una relación de desear, agarrar o explotar. Hemos llegado a entender que si estamos bien con nosotros mismos, estaremos bien con los demás.
Estos tres puntos de conexión son necesarios para una buena salud emocional y espiritual.
Si sólo estoy conectado con el interior, existe un gran peligro de arrogancia y de perderme en mí mismo. Si sólo estoy conectado con la Fuente Suprema con poca referencia a mí mismo o los demás, existe el peligro de volverse rígido, fanático y poco realista. Si estoy demasiado centrado en los demás, entonces se crea una dependencia, que acaba en conflicto y desacuerdo. Lo último es un resultado inevitable de un exceso de atención a las relaciones con los demás, pensando que mi felicidad y el sentido de la vida me lo van a dar ellos.
Si de verdad quiero reconectar con el mundo exterior, sólo puedo hacerlo eficazmente partiendo del punto estratégico de la conexión con el yo y con el Único.
La armonía, la paz, el orden y el equilibrio son lo natural en la vida humana y, si deseamos regresar a esa condición, necesitamos darnos cuenta de la importancia de las relaciones equidistantes, lo cual requiere una constante atención en mantener los tres puntos en equilibrio y en funcionamiento.
🌿 Mantenerse en equilibrio.
A continuación te dejamos algunas ideas de cómo puedes mantenerte en equilibrio contigo mismo y con el Todo:
💠 Buscar la paz interior. Un momento de silencio al día para escuchar la voz del corazón, la voz del Alma.
💠 Recibir conscientemente la Luz del Sol, con la intención de absorber su poder sanador y elevador de Frecuencias.
💠 Mantener el rumbo en la dirección indicada por la voz del corazón. Aquello que somos se manifiesta en estos días más que nunca. Caen las vendas que nos cegaban, se derrumban barreras que nos limitaban. Por fin, muchos de nosotros nos animamos a emprender aquello que vinimos a realizar aquí, en esta dimensión.
💠 Practicar el desapego de viejos patrones limitantes. Abandonar los pensamientos, costumbres y reacciones que alimentan aún la antigua energía, procurando transformarlos en Luz por medio del amor.
💠 Fomentar el Amor en todas nuestras relaciones. Elevándonos, conectando con la Fuente de amor que es Dios. Practicando la aceptación y la empatía con los demás.
💠 Recibir la Energía de la Fuente en meditación. Su influencia en nuestros cuerpos sutiles es inmensa. Posee un gran poder transmutador que nos libera y nos conecta.
💠 Sentirnos UNO. Practicar en nuestras visualizaciones la Unión con todo lo que es y con todo lo que existe, recibiendo en nuestro interior una Gran Luz. Esa Luz trae los códigos de activación que necesitamos para recordar.
Son códigos de una Vibración muy Alta. Cuanto más elevada sea nuestra Vibración, más armónica resultará la entrada de la Luz y su anclaje en cada uno de nosotros.
💠 Realizar actividades que expandan la consciencia. Meditar, pasear al Sol o estar en contacto con la Naturaleza son las más recomendables. Hay que evitar especialmente todo lo que nos desconecte de nuestra esencia.
💠 Cuidar la alimentación. Debemos alimentarnos con moderación, procurando no ingerir alimentos de baja vibración, como la carne o los vegetales transgénicos, y realizar algún ejercicio físico que nos ayude a activar el flujo sanguíneo, ya que los Códigos de Luz serán transportados a través de la sangre, desde el corazón al resto de nuestro organismo.
🌿 Recupera tu equilibrio emocional.
Las prisas del día a día y la falta de tiempo puede ocasionar que no nos demos la importancia que merecemos, afectando nuestro equilibrio emocional. Existe una serie de ejercicios que nos pueden ayudar a lograr o recuperar el equilibrio emocional anhelado.
• Aceptar la adversidad. Ser conscientes de que afrontaremos momentos de dificultad es un paso importante a la hora de hacer frente a los problemas. Se trata de un punto de realismo. Hay situaciones que pueden ser negativas y actuaciones que pueden salir mal. Es así.
• Equilibrio. Tener el control de las emociones debe permitirnos estar alineados con la realidad de la situación. Todo para que esta, junto a las preocupaciones intrínsecas que surgen, no nos acabe superando.
• Tiempo de reflexión. En los momentos de más ajetreo, debemos lograr la pausa necesaria para valorar la situación y ver en qué punto nos encontramos. ¿Debemos actuar o no? Aquí te contamos cómo conservar la serenidad en tiempos difíciles.
• Poder de decisión. Pasar de espectador a protagonista está en nuestras manos. Consiste en asumir las riendas de nuestra vida y prepararnos para tomar decisiones cuando sea necesario. Debemos desarrollar la capacidad de decisión. Hay que decidir por uno mismo.
• Cuídate. Cuerpo sano, mente sana. Tan básica como manida, la expresión muestra una realidad: hacer ejercicio y mantener una dieta equilibrada posibilitará que nuestro estado anímico tienda a ser mejor. El consumo de sustancias u otros elementos perjudiciales no favorecen nuestro objetivo de bienestar.
• Respirar. Calma. Momento de pausa. Respira con tranquilidad. Escucha tu respiración. Tomarnos un espacio para nosotros, para tan solo respirar, nos va a permitir encontrar ese momento que tanto buscamos. Por ejemplo, aquí te contamos ocho técnicas de relajación para dormir mejor.
• Análisis del entorno. ¿A quién tengo a mi alrededor? ¿Tengo un ambiente sano? Detectar si aquellos que nos rodean nos permiten mantener la armonía emocional es fundamental. Un entorno sano, lejos de malas vibraciones, nos ayudará a crecer. Por ello, debemos estar preparados para descubrir y eliminar relaciones tóxicas.
• Focalizar la atención. ¿Hacia dónde queremos ir? ¿Cuál es el objetivo? En ocasiones, el ritmo frenético de nuestra rutina diaria nos impide discernir entre lo importante y lo banal. Focalizar nuestra mente en lo que realmente vale la pena nos permitirá ahorrar esfuerzos.
Cabe destacar que alcanzar o recuperar el equilibrio emocional es un paso importante, pero no definitivo. Es un objetivo individual. Como seres sociales, entra en juego el entorno en el que nos encontramos y el resto de las personas que forman parte de este. Aprender cómo relacionarnos y poner en práctica las correctas habilidades sociales, nos puede permitir crecer y afianzar ese equilibrio emocional que tanto anhelamos.
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