STALIN, León Trotsky

 STALIN


León Trotsky


...Este criterio de Hitler se basa en gran parte, sin duda, en que no sabe escribir. Marx y Engels adquirieron millones de prosélitos sin recurrir en toda su vida al arte de la oratoria. Claro es que necesitaron muchos años para conseguir su influencia. El arte del escritor cuenta más en definitiva pues hace posible hermanar la profundidad con la elevación de la forma. Los dirigentes políticos que no dominan más que la oratoria, son invariablemente superficiales. Un orador no engendra escritores. Por el contrario, un gran escritor puede inspirar a miles de oradores. Sin embargo, es verdad que para un contacto directo con las masas hace falta el discurso vivo. Lenin se convirtió en cabeza de un partido poderoso e influyente antes de haber tenido ocasión de dirigirse a las masas con la palabra animada. Sus presentaciones en público en 1905 fueron escasas y pasaron inadvertidas. Como orador de masas, Lenin no apareció en escena hasta 1917, y entonces sólo por un lapso breve, durante abril, mayo y julio. Llegó al Poder no como orador, sino, sobre todo, como escritor, como instructor de los propagandistas que habían instruido a sus cuadros, incluso a sus cuadros de oradores.

En este respecto, Stalin representa un fenómeno sumamente excepcional. No es un pensador, ni un escritor, ni un orador. Tomó posesión del Poder antes de que las masas aprendiesen a distinguir su figura de otras durante las triunfales procesiones a través de la Plaza Roja; Stalin tomó posesión del Poder, no valiéndose de sus cualidades personales, sino con ayuda de una máquina impersonal. Y no fue él quien creó la máquina, sino la máquina quien lo creó. Esa máquina, con su fuerza y autoridad, era el producto de la lucha persistente y heroica del Partido Bolchevique, que surgió de las ideas. La máquina era la portadora de la idea antes de transformarse en un fin intrínseco. Stalin decapitó la máquina desde el momento en que cortó el cordón umbilical que la unía a la idea, y la convirtió en una cosa nada más. Lenin creó la máquina mediante una asociación continua con las masas, si no por la palabra oral, sí por la impresa, si no directamente, sí por medio de sus discípulos. Stalin no creó la máquina, sino que tomó posesión de ella. Para esto se necesitaban cualidades especiales y de excepción. Pero no eran las cualidades del iniciador histórico, del pensador, del escritor, del orador. La máquina había surgido de las ideas. La primera cualidad de Stalin era una actitud despectiva hacia las ideas. La idea había...

(El 20 de agosto de 1940 Trotsky recibió un golpe mortal en la parte posterior del cráneo con una piqueta, y su cerebro quedó destruido, cuando estaba leyendo un manuscrito que el asesino le presentó para su lectura. Por eso han quedado sin terminar ésta y otras partes del libro).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aquieta el ruido de la mente

LA VIDA NO ES PARA LLEVAR, ES PARA COMER AQUÍ🥙🍱🍷...

RELATO DE SUSPENSO Y TERROR.