EL ALIMENTO DE LAS RELIGIONES: Todas las religiones de las diferentes culturas y de todos los tiempos, han necesitado para su poder y grandeza de la ENERGÍA de los creyentes. ¡Un dios sin creyentes no tendría poder! ¡Sin embargo, el Dios Verdadero, no necesita de una multitud de creyentes para fortalecer su poder, Él ya es todo el PODER del mundo, sin ti o sin mí, su sigue inmutable. Su alimento es la energía, por eso el creyente es drenado energéticamente desde el campo mental, espíritual y emocional, a través de la entrega de voluntad, la manipulación de su fe, el miedo, la adoración, la pleitesía, la sumisión y la devoción. Cuando entregas tu destino, tu vida, tu voluntad y tú poder al designio de los dioses; por costumbre, tradición, miedo o manipulación, estás renunciado a tu libertad y poder interior, convirtiéndote en la marioneta y coseccha (alimento energético) de tu dios ... Pues en condición de producto de la granja de los dioses hemos acostumbrado a creer y...